Yacarés bicampeón!!!

Yacarés derrotó a Coyotes por 19 a 18 en la anteúltima fecha de la Liga Juvenil y se consagró bicampeón. Las anotaciones, por parte de los dirigidos por Gabriel Corsini y Allan Kotliar, fueron de Lucas Burgos Montesano, Riecke Lars e Ignacio Malvicini, mientras que para La Manada fueron para Stefano De Angelis. Con esta victoria, Crocos se aseguró el campeonato a falta de dos fechas por jugar (incluyendo la semana 7 postergada).

“Que si vas a salir campeón, que sea en la última jugada y con suspenso. Con mucho suspenso. Y que si el título significa el bicampeonato, mejor todavía, más aturdidos van a quedar”. La frase no la soltó nadie, no se oyó, pero la pensaron desde el fotógrafo de la Liga, que aseguraba a cada uno que veía que en esa última jugada algo raro había, o hasta los players de Aztecas que miraban cómo se definía el campeonato sin ellos como protagonistas. Una doble reversa, una válvula, una corrida de Ignacio Malvicini. Algo, no sabían qué, pero alguna fantasía sucedería. Y sucedió: reversa de Bruno Sassone, que tras recibir la pelota de su mariscal, miró dos veces a quién se la va a pasar. Miró y no dudó. Miró, con el guante puesto lo que dificultaba la adherencia a la pelota. Miró y ya lanzó la pelota, y está en el aire, y no baja, no baja. Y cayó. TD de Lucas Burgos Montesano.

La crónica de este partido merecía empezar por los últimos segundos. Fueron 165 palabras para describir un momento, una foto. Quizá, para los Crocos, la imagen del año. Ya van más de 190 palabras y no he nombrado a Coyotes, a Stefano De Angelis, a Agustín Heguileín, entre otros. El equipo comandado por Gabriel González movió las cadenas gracias a la velocidad de Agustín Brocardo, de las rutas cortas del ala Lucas Greco y las carreras de Heguileín. No obstante, en la segunda marcha de la Manada, Riecke Lars recuperó un fumble y anotó para Yacarés. Juan Yernazian malogró el punto extra tras una patada desviada. 6-0.

El turno de De Angelis. Última jugada del segundo cuarto y Yacarés mantenía la ventaja. Apareció Stefano, el popular Tito, para atrapar el ovoide que lanzó Heguileín y decretar el empate parcial. 6-6. Tercer cuarto, los dirigidos por Gabriel Corsini y Allan Kotliar deben reanudar la segunda mitad con la patada. Otra vez, para borrar cualquier tipo de sonrisa, para sorprender por la velocidad en las últimas 20 yardas, para alargar el final del torneo, para amargar a un equipo que no perdió partidos en la segunda ronda, para todas estas cosas De Angelis agarró la pelota y anotó. 12-6, ganaba Coyotes. Sorpresa.

Primero para Sassone, luego Burgos Montesano y terminaron con Malvicini. Así atacaba Yacarés: mezclando los pases al 21 y al 89 con carreras de su QB. El trinomio movió dos veces las cadenas hasta que una corrida de Malvicini llegó a la tan preciada zona de anotación. Otra vez, empate: 12-12. Yernazian, que en unas líneas más adelante será héroe, desperdiciaba el punto extra.

Ataca Coyotes: carrera de Tomás Ustimczuk; pase incompleto pero debido a una interferencia los dirigidos por González avanzan. Tres veces había recibido Greco, el 81, y en las dos primeras oportunidades había renovado. Su ruta corta, su slant, en el último cuarto, en el tercer intento, se transformó en TD y en una infinita alegría para los de bordó. La más justa de las combinaciones, la más experimentada del equipo: Heguileín tirando y Greco anotando. 18-12.

Dos puntos extra ya había errado Yernazian. Si había que completar de alguna forma la última jugada del partido era que esa patada corta rozara en las manos de algún jugador de Coyotes. Porque lo que vendría después, sí, serían abrazos, festejos, el famoso baldazo a los coachs. Porque si hay que pedir un título, se pide que sea así, con mucho suspenso. La reversa no salió tan limpia como se esperaba. El pase no fue tan rápido como se esperaba. El kick de Yernazian no fue tan bueno como se esperaba. Pero fue TD, fue título, fue football.